Después de la fusión con Fleet Bank, Bank of America consolidó su centro nacional de llamadas de servicio al cliente bajo una misma infraestructura, por eso era necesario crear un espacio cómodo para un equipo de trabajo de 200 personas, que a partir de ese momento desarrollarían sus funciones en un edificio de Boston, Massachusetts.

El equipo recibiría llamadas de todo Estados Unidos, atendiendo procedimientos personales que exigían un manejo de información confidencial. Con mucha experiencia en la gestión de centros de llamadas, el vicepresidente de Bank of America, Ted Klemm, estableció un objetivo, un entorno en el que el equipo de trabajo pudiera colaborar manteniendo la privacidad en sus conversaciones telefónicas. De esta manera, Bank of America instaló un sistema de enmascaramiento de sonido Qt Quiet Technology ™ de Cambridge Sound Management para distraer las conversaciones y otros sonidos del lugar de trabajo, esta adquisición creó un ambiente de trabajo agradable y altamente productivo.